miércoles, 16 de mayo de 2012

Bicicleta por Aranguren

6 de mayo


Domingo a las 9:00 con la bici. No parece una idea tan descabellada, pero si tenemos en cuenta que la tomamos el sábado a las 00:30 durante una cena regada con cervezas el asunto parece más complicado.

Aún así, los tres nos presentamos a la hora convenida en el lugar convenido. Por una vez cambiábamos de registro, el objetivo no era una cima sino pasar un rato agradable dando una vueltilla en bicicleta por el valle de Aranguren.



Desde Carlos III fuimos hasta Mendillorri, de ahí a Badostáin subiendo un duro repecho para calentar las piernas. De ahí el camino esta bien marcado y nos hace disfrutar de la pista, con momentos de mucho barro (provocado por la lluvia de los días anteriores) y resbalones y caídas. Llegada a Aranguren y almuerzo escuchando silbar a un alegre lugareño. Un poco de descanso y vuelta a casa para comer con nuestras madres que para algo era su día.

Menos de tres horitas muy bien echadas en las que disfrutamos del sol y de las buenas compañías.






Javi Aranguren

lunes, 6 de febrero de 2012

El monte como escusa

4 febrero


La mañana amanecía con -6º y con una sensación térmica de mucho menos debido al viento helado. Queríamos ir al monte pero no queríamos correr excesivos riesgos ni pasar demasiado frío, por lo que nos decidimos por un pequeño paseo hasta el monte Ezkaba y el fuerte de San Cristóbal que se encuentra en la cima.






Tras el ritual de la tortilla enfilamos el camino que sube desde Villava y que ya no encierra ningún misterio. No era un día para conocer nuevas cotas ni descubrir caminos, solo queríamos compartir una bonita mañana, poniéndonos al día mientras gozabamos andando bajo la nieve entre los bojes. Sobra decir que cumplimos el objetivo con creces.








Dos fotos de cima (Ezkaba Txiki y Ezkaba-San Cristóbal), la suerte de unas vistas espectaculares y un bonito proyecto para el futuro del que ya iremos hablando. De propina, un viaje en la máquina del tiempo hasta 1938, con la visita al monumento a los republicanos muertos en el fuerte tras la Guerra Civil y al cementerio donde reposaron durante tanto tiempo. Indigna saber que el monumento está destrozado y pintarrajeado y el camposanto en un estado lamentable. De esta manera un tanto brusca, nos dimos cuenta de que en la Comarca de Pamplona no somos conscientes de lo que pasó no hace tanto tan cerca de nuestra casa. ¿Porqué? ¿Es justo que pase esto? ¿Qué se puede hacer para cambiarlo? Los olvidados revolucionarios que habitan en nuestro interior lo discuten mientras se toman unas mandarinas...



Y rápidamente volvemos para casa, que hace frío y hay que comer!

Javi Aranguren

lunes, 9 de enero de 2012

Lo bello de las tradiciones

4 enero de 2012


Ya estaba aqui, como todos los años, el 4 de enero. Eso solo podía significar una cosa: el Antxóriz Mendi Taldea Eguna!! El día ideal para librarnos de los excesos navideños del alcohol y la comida, respirar un poco de aire fresco y en definitiva la oportunidad para juntarnos en torno a un bello monte. Peña Antxóriz nos esperaba.

El día amanecía gris y lluvioso, con mucha niebla, pero no nos dejabamos asustar y acudiamos a la cita con el tradicional tortilla mañanera. Pese a las múltiples invitaciones, repetíamos los mendizales del año pasado, David, Mikel y el que escribe. Tras proveer de mochila a un despistado y comprar un par de txistorras nos ponemos en marcha. Este año todos acudiremos en bici, quedando todas eclipsadas por la que David estrena. Bueno, en general, todo lo que hace y lleva David nos eclipsa, se nota que tiene estudios y eso nos da confianza.


El camino bajo la lluvia es divertido y sin mas incidencias que una ardilla que se los cruza, rapidamente llegamos a Antxóriz donde nos esperan los mismos gatos que el año pasado.Candamos las bicicletas y nos preparamos para atacar a la cima que tantos buenos momentos nos ha dado.




La subida en sí no tiene mucho misterio, seguimos el mismo camino que los otros años, al principio entre roca arcillosa y despues entre bojes y espinos. Hay bastante más barro, pero no hace más que darle un poco de emoción a la subida. Llegamos todos con facilidad y sin perdernos a la base de la Peña. Hace frío y la roca está mojada, no vemos del todo claro poder subirla.



Hacemos unos cuantos intentos que no dan resultado, por lo que decididmos buscar vias alternativas. Nos paseamos por las crestas e incluso nos planteamos llegar a la cruz... Pero tenemos miedo, todo está demasiado humedo, demasiado frio. Decidimos sabiamente pararnos a almorzar.




Volvemos a la carga, y al final David consigue superar ese primer tramo que se nos estaba resistiendo. Tiene ya la cima a tiro... pero puede la presión y decide bajar a tierra firme, que da mucha mas seguridad. Asi que repetimos la jugada de años anteriores pero con los papeles cambiados, esta vez Mikel y yo le ayudamos a bajar haciendole pies y guiandole en el destrepe.




Foto de rigor a los pies de la peña y nos disponemos a bajar. El barro que antes daba emoción ahora da mas miedo, y nos hace catar unas cuantas veces el suelo. Pero la bajada es corta y fácil y nos da la oportunidad de decidir los planes de esa misma noche o de retomar viejos hábitos frikis. Pronto estamos con la bombona encendida y la txistorra haciendose en la cazuela, olvidandonos un poco del fracaso de la no-ascensión (con el tiempo se ve como un triunfo de la cordura) y disfrutando de la compañía y el lugar. El eterno debate sobre qué regalar a la mujer amada deriva en una bonita conversación literaria, pero el frío aprienta y decidimos acabar el día al calor de un bar con la cerveza/infusión de rigor.




Un buen día, el año que viene volveremos!

Javi Aranguren

lunes, 10 de octubre de 2011

Lakarri y sus alrededores


9 de octubre

Domingo. El día perfecto para pasar una resaca, más si son fiestas de Villava. Pero no, en medio de la fría y lluviosa mañana 2 jóvenes montañeros decidieron desafiar a las ganas de salir y cocerse para madrugar y subir algún monte antes de llegar a casa a la hora comer.

Y el monte elegido fue Peña Lakarri. Cima cercana (menos de 15 minutos en coche desde Pamplona) y de una altitud respetable, concretamente 1046. Así que David y yo nos plantamos en Elía con ganas de pasar un bonito día pero con la ruta no muy bien estudiada, apenas la ya clásica hoja de Mendikat. Hay que seguir una pista que sale del pueblo hasta que llega a una bifurcación en la que el camino que gira a la izquierda marca "Itinerario nº4" y otro sigue recto, tirando hacia la derecha. Seguimos este segundo y pronto cruzamos una valla que nos indica que estamos entrando en el Señorío de Amocain. Al poco rato siguiendo la pista llegamos a las ruinas del caserío y la capilla, que se encuentran en bastante mal estado.




Continuamos por la pista hasta que llegamos a un paso canadiense y un cartel que nos indica que más abajo se encuentra la localidad de Galdúroz. En vez de continuar, giramos hacia la derecha (primer error) y seguimos un camino que va paralelo a la cerca. Continuamos y en cuando vemos un camino que sale girando a la izquierda internándose en el pinar, nos metemos (segundo error). Vemos unas cuantas vacas que se cruzan en nuestro camino y buscamos sin éxito alguna seta. La lluvia cada vez cae con mas fuerza y para colmo, el camino empieza a bajar. Así que decidimos volver hasta el camino de la cerca.

El camino bueno 

Error nº1 

Error nº2 


Al llegar, en vez de volver a la pista, decidimos seguir adelante (tercer error), ya que delante nuestra vemos unas peñas. Cuando llegamos al cresterío vemos que no hay ningún buzón. Le preguntamos a un hombre que llega que donde estamos y cual es Lakarri, a lo que nos responde señalándonos a nuestra espalda. Le agradecemos la ayuda y por fin, volvemos a la pista y descendemos en dirección Galduroz.

Error nº3 


Bajamos 50 metros la pista y en cuanto se separa en 2 continuamos por la de la izquierda (la derecha baja hasta el pueblo) y desde este momento ya no nos separamos de este camino. El tiempo cada vez es peor, hace mas frío, llueve más, pero tenemos las fuerzas de los que por fin se saben en el camino correcto. La pista no tiene pérdida, ya que todo el rato caminamos fuera del pinar, entre troncos aserrados para crear cortafuegos.


Poco a poco nos acercamos, ya vemos la cima, con un vértice geodésico sobre las peñas. Nos salimos de la pista siguiendo un empinado camino que sale a la izquierda y sube derecho a la cima. Caminamos entre y bajo los bojes, disfrutando de las vistas que nos dan los 1000 metros de altura a los que estamos. Una pequeña trepadilla y conseguimos llegar a la cima.





Las vistas son increíbles y almorzamos celebrando nuestro éxito, viendo toda la comarca de Pamplona, Izaga, La Iga, todo nuestro recorrido anterior... Cuando estamos a punto de irnos llegan otros dos montañeros con un perro que, según decían, se les había juntado en Elía y les había acompañado toda la subida. Les decimos adiós y comenzamos a bajar, viendo asombrados como el perro nos sigue y nos acompaña toda la bajada.



Desde ahi hemos subido!

Le cogemos cariño al perro, al que bautizamos Bolt. El a nosotros, también, aunque tal vez solo sea por el lomo embuchado que le damos. Bajamos por el mismo camino hasta que aparece la senda que baja hasta Galdúroz, y nos metemos por ahi. Bolt nos sigue, asustado por un par de percances con algún palo. Llegamos a Galduroz, pueblo abandonado pero que unos cuantos jóvenes (okupas los llaman en el valle) están intentando recuperar para vivir ellos allí.




Galdurotz 


Una vez ahí solo nos quedaba seguir la pista y llegar de nuevo a Elía, despedirnos de Bolt y volver a casa contentos por el éxito y la bonita mañana pasada. Repetiremos!